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Columnas  /  Patrimonio · Agosto 2026 · Lectura 4 min

El seguro de vida como herramienta sucesoria.

Es el instrumento más subestimado de la planificación patrimonial, quizás porque parece demasiado simple.

Un seguro de vida con beneficiarios designados tiene una propiedad que ningún otro activo tiene: no integra la sucesión. Los beneficiarios cobran directamente de la aseguradora, en semanas, sin esperar al proceso sucesorio ni discutir con nadie.

Para qué sirve

  • Liquidez inmediata. Mientras la sucesión avanza (meses o años), la familia tiene fondos para vivir, pagar impuestos y sostener la empresa.
  • Igualar herederos. Si un hijo se queda con la empresa y otro no, el seguro compensa sin tener que vender la empresa.
  • Cubrir el impuesto o los gastos de la sucesión sin liquidar activos en mal momento.
  • Proteger a quien no hereda por ley. Una pareja no casada, por ejemplo.

Con inversión

Existen pólizas con componente de inversión (unit linked, PPLI) donde la prima se invierte en una cartera y el capital crece dentro de la póliza. Combinan la ventaja sucesoria con la de inversión. Requieren montos mayores y análisis fiscal caso por caso.

Heredar un patrimonio sin liquidez es heredar un problema con fecha de vencimiento.

Lo que hay que mirar

La solidez de la aseguradora, la jurisdicción de la póliza, el tratamiento impositivo en Argentina y, sobre todo, la designación de beneficiarios: que esté actualizada y que refleje lo que la familia realmente quiere. Es un formulario de una página y es el que más problemas evita.

Columna informativa y general. No es asesoramiento legal, impositivo ni recomendación de inversión. Cada caso se analiza con los profesionales correspondientes. Normativa vigente a la fecha de publicación.