Corrección pre-electoral, el camino a 2027 y el riesgo de cola. Cómo se piensa y cómo se cubre.

El mercado argentino tiene un calendario propio: el electoral. Los meses previos a cada elección, los activos locales descuentan el peor escenario; el día después, se resuelven de golpe en una dirección. Es un patrón que se repite con una regularidad casi incómoda.
El patrón no es "sube" o "baja". Es compresión antes, expansión después: el mercado se achica esperando el dato y se mueve mucho cuando lo tiene.
El escenario base es continuidad: un gobierno que llega a la presidencial con la inflación a la baja, el riesgo país comprimido y acceso al mercado. Pero el mercado no opera el escenario base: opera la probabilidad del otro escenario. Y a medida que se acerque octubre de 2027, esa probabilidad va a tener precio.
En la jerga local, "riesgo kuka" es el riesgo de un retorno del kirchnerismo, con lo que eso implica para cepo, tarifas, deuda y propiedad privada. En términos de cartera es un left tail: un evento de probabilidad baja pero impacto muy grande, concentrado en una fecha conocida. Lo particular del caso argentino es que el evento tiene calendario. No es un cisne negro: es un cisne con fecha.
Un riesgo con fecha no se predice. Se dimensiona.
Argentina puede ser una excelente posición táctica. Nunca debería ser la base de un patrimonio familiar. La diferencia entre las dos cosas es lo que separa un buen año de uno inolvidable, en el mal sentido.
Columna informativa y de opinión. No es asesoramiento legal, impositivo ni recomendación de inversión. Cada caso se analiza con los profesionales correspondientes.