La tasa en pesos paga mientras el dólar duerme. El problema no es si se despierta, sino cómo.

El carry trade en pesos es simple: se vende dólar, se coloca a tasa en pesos, y se recompra dólar más adelante. Mientras el tipo de cambio sube menos que la tasa, se gana. En Argentina funcionó muchas veces, durante muchos meses, y terminó casi siempre de la misma manera: rápido y de golpe.
Una tasa real positiva en pesos con un dólar estable o atrasado es, en dólares, un rendimiento que ningún activo internacional de bajo riesgo ofrece. Eso explica su atractivo y explica por qué siempre hay alguien dispuesto a quedarse un mes más.
La distribución de resultados es asimétrica. Muchos meses de ganancias chicas y uno de pérdida grande. El problema no es el promedio: es que el mes malo llega cuando todos quieren salir al mismo tiempo, y la puerta es angosta.
El carry no falla por la tasa. Falla por el tamaño.
Para una familia patrimonial, la pregunta no es si conviene hacer carry, sino qué porcentaje del patrimonio puede estar expuesto a ese tipo de riesgo sin que un mal mes cambie los planes. Casi siempre, la respuesta es menos de lo que se está usando.
Columna informativa y de opinión. No es asesoramiento legal, impositivo ni recomendación de inversión. Cada caso se analiza con los profesionales correspondientes.